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Palabras Presidente Juan Manuel Santos durante la clausura del Curso de Altos Estudios Militares y del curso Integral de Defensa Nacional

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Bogotá , miércoles, 22 de noviembre de 2017
Sistema Informativo del Gobierno - SIG

Palabras Presidente Juan Manuel Santos durante la clausura del Curso de Altos Estudios Militares y del curso Integral de Defensa Nacional

Llevo 12 años asistiendo a esta graduación y esta es mi última.

Después de 12 años de estar entregado títulos, tal vez no hay funcionario o presidente que haya entregado tantos títulos a tantos coroneles, capitanes de navío y civiles en este curso de Altos Estudios que en buena hora el doctor Carlos Lleras Restrepo puso funcionar en el año 69.

Integrar a personalidades del país con nuestras Fuerzas, que ambos pudiesen estudiar lo que significa estar en las Fuerzas, lo que significa nuestras Fuerzas Militares, nuestra Policía dentro del conjunto de instituciones de nuestra democracia.

Siento cierta nostalgia, siento lo que en Brasil, aquí nuestros oficiales brasileros que hoy se graduaron conocen muy bien una palabra muy linda que se llama Saudades, nostalgia, alegría porque ya ve uno que el tiempo pasa pero por fortuna nuestras instituciones quedan.

Pensé que sería un momento propicio para hacer un recuento de lo que se hizo en función de algo que ustedes debieron aprender en este curso, algunos ratificar y que en las Fuerzas Militares y en toda Fuerza Armada son dos palabras fundamentales para lograr el éxito o lograr lo que nuestros oficiales hoy tienen, esa distinción presidencial que es la victoria, la victoria, el éxito.

Se obtiene a través de buena estrategia y a través de buenas tácticas, una buena estrategia para lograr el objetivo y buenas tácticas para llegar a él.

¿Cuál era el objetivo y cuál es el objetivo de cualquier soldado de tierra, mar y aire, de cualquier policía? Lo decía un líder el general MacArthur: “Todos los soldados luchan por obtener la paz”, por eso lo he repetido tantas veces, la paz es su victoria, la victoria de todos los miembros de nuestras Fuerzas Armadas.

Y en estos últimos 12 años se diseñaron estrategias y se aplicaron tácticas que nos permitieron que hoy estemos a dos días de celebrar el primer año de haber firmado la paz con las Farc.

¿Cómo comenzó hace 12 años esa estrategia para lograr este objetivo?

Cuando me posesioné como ministro de Defensa, estuve analizando qué funcionaba bien, qué funcionaba regular, qué funcionaba mal, qué se requería para ser más exitosos, para tener mejores resultados. Ahí afloraron aspectos muy evidentes.

Lo primero que afloró fue la necesidad de mejorar la inteligencia.

Y, ¿por qué lo digo? Porque analizando las razones por las cuales hasta ese momento no había caído un objetivo de alto valor, ningún miembro del secretariado; salía a relucir la a falta de agilidad en las operaciones para llegar a tiempo y esa falta de agilidad en las operaciones tenía muchísimo que ver con la falta de confianza de quienes hacían esas operaciones en la inteligencia.

¿Y qué fallaba en la inteligencia? Que habíamos adoptado un sistema muy americano muy de Estados Unidos, que cada inteligencia operaba por su lado, cada inteligencia guardaba su información y esa forma de usar la inteligencia era muy ineficaz.

Por sugerencia de los británicos, que tienen una inteligencia diferente, allá la inteligencia toda se une en una sola cabeza en la oficina del Primer Ministro y comparten inteligencia.

Comenzamos a tener un cambio de cultura, porque cambiar la forma de usar la inteligencia es un cambio de cultura.

Todos los comandantes, todos los directores de inteligencia guardaban esa información celosamente, porque la información es poder, y eso se convertía en una competencia a ver quién tenía más poder, quien no guardaba mejor inteligencia eso era ineficaz para los propósitos.

Hicimos todo un ejercicio de modificar esa cultura, de modificar la forma de usar inteligencia y comenzamos a tener mejores resultados.

Recuerdo muy bien que en el momento en que se recibía la inteligencia, en el momento en el que hacían las operaciones oscilaba entra una semana, dos y hasta tres semanas, eso lo redujimos a horas, 12 horas, 18 horas, 24 horas y comenzamos a ver los resultados.

Ahí comenzó un cambio, un cambio fundamental de nuestras fuerzas, de cómo operaban nuestras fuerzas y ahí nos dimos cuenta también de la necesidad de coordinar mejor a las fuerzas también en la parte operacional.

Fue así como iniciamos a través de la creación de la junta de operaciones especiales, eso fue en el año 2007 y a través de esa junta el plan de guerra, se diseñó el plan de guerra que se dominó “Consolidación”.

Llevábamos un plan de guerra pero también consolidando el territorio la consolidación era precisamente una operación para acercar y ganarse a la sociedad civil.

En ese mismo año se diseñó una estrategia que denominamos ‘El Salto Estratégico’ que tenía que ver con el fortalecimiento de las Fuerzas Armadas, su equipamiento.

Fuimos, estaba, me acuerdo, el actual Ministro de Defensa, estaba en la presidencia de la Andi, fuimos al Congreso, aquí hay varios miembros del Congreso, fuimos al Congreso a pedir recursos, el impuesto al patrimonio.

Fuimos donde los empresarios a que apoyaran ese nuevo impuesto, y ellos sin titubear dijeron que sí.

Y eso nos dio unos recursos suficientes para reforzar, darle más herramientas a cada una de nuestras fuerzas, al Ejército, a la Armada, a la Fuerza Aérea y a la Policía.

Esos recursos se invirtieron también con un sentido estratégico, no solamente la forma de invertirlos, sino hacia dónde se invertían esos recursos.

Hicimos unos estudios muy profundos en ambos sentidos, inclusive, llamamos a los empresarios más importantes para que participaran de esas discusiones, que si se iban a comprar helicópteros, qué tipo de helicópteros, cuántos helicópteros y para dónde.

Y así con todas las inversiones, muy cuantiosas que se hicieron, que hoy todavía estamos realizando en ese proceso de fortalecimiento, en ese salto estratégico.

Esa combinación, cambiar la inteligencia, mejorar la forma de operar, coordinar mejor el trabajo de las diferentes fuerzas con mejores herramientas, mejores recursos, comenzó a dar resultados muy importantes.

Comenzaron a caer objetivos de alto valor que estaban deambulando por el país como ‘Pedro por su casa’ y que se sentían invulnerables.

Recuerdo muy bien las primeras operaciones: alias el ‘Negro Acacio’, alias ‘Martin Caballero’ en los Montes de María, fueron de los primeros operativos contra objetivos de alto valor que fueron muy exitosos.

Ya después comenzaron otros operativos, porque íbamos aprendiendo en la medida en que íbamos haciendo esos operativos, qué falló aquí, qué falló allá. Y hacíamos reuniones de lecciones aprendidas para no repetir los errores o para repetir los procedimientos exitosos.

Entre el año 2009 y 2012 hicimos una serie de adquisiciones muy importantes que elevaron sustancialmente las capacidades de nuestras fuerzas.

Después creamos, no voy a repetir todo lo que se hizo solamente lo más importante, creamos el Conjunto de Operaciones Especiales (CCOES), que en cierta forma, se convirtió en un centro muy importante para adelantar operaciones estratégicas, operaciones de gran envergadura contra los objetivos de más alto valor.

Se hicieron operaciones ya contra esos objetivos y comenzaron a ser exitosos. operaciones como la Operación Sodoma, la Operación Odiseo, contra lo más altos objetivos que fueron exitosos.

Y eso se debió a una buena planeación, a una buena operación.

A los pasos que dimos en creación de fuerzas de tareas especiales, a comandos conjuntos, en fin, a esa filosofía de hacer que las fuerzas cooperarán mejor, se coordinarán mejor, porque ahí como se dice: la unión hace la fuerza.

A partir del 2012 se puso en marcha todo un plan que se denominó ‘Espada de Honor’, que se mantuvo durante todo este tiempo hasta este momento, donde estamos haciendo ya tránsito hacia nuevas estrategias para acoplarnos a una nueva situación.

Siempre teniendo en cuenta la necesidad de mantener ese espíritu que han tenido nuestras fuerzas durante tanto tiempo, de mejorar continuamente; el espíritu del mejoramiento continuo, buscando siempre adaptarse a las nuevas circunstancias, adaptarse a las nuevas realidades, eso es lo que hace que una institución y nuestras fuerzas, cada una es una institución, y las fuerzas en su conjunto son también otra institución.

Eso ha hecho que nuestras fuerzas se mantengan relevantes y eficaces; y se mantengan en permanente sintonía con la realidad del país que es algo que en el curso que ustedes acaban de terminar es bien importante, estudiar la realidad del país, qué está pasando y cuál es el papel de las Fuerzas Armadas en esa coyuntura.

De manera que aquí se conjugan una serie de elementos fundamentales para el buen funcionamiento de las fuerzas, el éxito de las fuerzas y el fortalecimiento de nuestra democracia porque al fin y al cabo son las Fuerzas Armadas la columna vertebral, lo que sostienen el andamiaje de nuestra democracia.

Toda la institucionalidad democrática, en cierta forma, se mantiene como columna vertebral gracias al papel de nuestras fuerzas y de su responsabilidad de mantener el orden, de mantener la seguridad de todos y cada uno de los colombianos.

Este proceso pues fue un esfuerzo de mucha gente y del sacrificio de muchísimos soldados de tierra, mar, aire; de muchísimos policías, oficiales que hicieron unos esfuerzos enormes, sacrificios enormes; pero es un desafío que bien valió la pena porque hoy estamos viendo que al país se le abre un nuevo horizonte nuevo, un horizonte diferente, un horizonte mucho mejor del que tuvimos durante tanto tiempo.

O sea que ustedes los graduandos, los que han recibido este diploma pues están asistiendo a un punto de inflexión de nuestra historia muy interesante.

Los coroneles y capitales de navío, hace 12 años eran tal vez mayores, ahora van a ascender a generales, y la situación es bien diferente; no es sino que hagan composición de lugar, muchas veces al país se le olvida, tiene memoria corta, lo que era el país hace 12 años, lo que es el país hoy.

Y hay que siempre imaginarse lo que será mañana, y en eso nuestras fuerzas también están haciendo una labor muy importante, cada una de las fuerzas tiene un plan.

Hoy, y lo digo con mucho orgullo, como colombianos podemos decir todos los colombianos porque de las Fuerzas Armadas representan a todos los colombianos, tenemos las mejores fuerzas de nuestra historia.

Las mejor capacitadas, las mejor equipadas, ayer celebrábamos los 98 años de nuestra Fuerza Aérea, hoy cuenta la sola Fuerza Aérea con 329 aeronaves.

Cuando usted era mayor, general Bueno, nunca se imaginó que la Fuerza Aérea iba a tener 329 aeronaves y así puedo decirle a cada uno de los comandantes lo que ha representado este fortalecimiento de nuestras fuerzas.

Y tenemos que seguir adelante, tenemos que seguir imaginándonos esas fuerzas para que mantengan esa situación de ser siempre las mejores Fuerzas Armadas de nuestra historia, para que siempre sean mejores de lo que fueron en el pasado.

Hay muchos retos por delante, tenemos que hacer frente a nuevas amenazas, ya no tenemos las Farc pero tenemos otro tipo de amenazas, y hacia eso debemos dirigirnos y debemos adaptarnos y muchas veces anticiparnos, que es lo que se está haciendo en este momento.

Temas como la ciberseguridad que hace apenas unos años no existía. Hoy se ha vuelto algo fundamental en la seguridad de un país y manejar adecuadamente ese reto con una tecnología que se modifica y avanza a una rapidez difícil de asimilar, es un gran desafío, un gran reto.

Tenemos un país ahora con otro tipo de amenazas y las Fuerzas tienen que acoplarse rápidamente a ese tipo de amenazas. Control de territorio en forma diferente al que se controlaba anteriormente.

Tenemos un capital humano afortunadamente maravilloso, la calidad de nuestros oficiales, de nuestros soldados, el mundo entero la aprecia, la señala, la aplaude y la pide.

Qué orgullo para Colombia poder decir que somos exportadores de conocimiento en materia militar y policial.

Cuántos oficiales de otros países, cuántos miembros de fuerzas armadas de otros países han venido aquí a entrenarse y los que se entrenan regresan a los países y hablan sobre la calidad del entrenamiento aquí en Colombia y eso se ha convertido en una especie de circulo virtuoso y lo que piden cada vez que yo voy a una visita a países de la región, es cooperación, entrenamiento, colaboración con nuestras fuerzas.

Eso hay que mantenerlo y ahora nosotros estamos ascendiendo en los escalafones internacionales como país y como Fuerza Armada. Somos ahora parte de lo que podríamos ser sin ser miembros plenos porque no podríamos ser menos plenos, pero llegamos a lo más alto en la colaboración, por ejemplo, con la OTAN.

Y la OTAN nos pide que participemos en operaciones de ellos, operaciones que también nos dan a nosotros un gran conocimiento y una gran experiencia.

Qué maravilla poder decir que con buques hechos en Colombia, en Cotecmar, la Armada va hasta la Antártida.

Operaciones que hace algunos años eran imposibles si quiera de imaginar o que la Fuerza Aérea asista, ya creo que sería por tercera vez a la operación (Red Flack) en Estados Unidos que solamente invitan a las mejores fuerzas aéreas del mundo y donde afortunadamente nuestros han demostrado que no tienen nada que envidiarlo a los pilotos de ninguna otra fuerza aérea.

Ese es el escenario que estamos viendo hoy, donde ustedes que hoy se graduaron los civiles pueden apreciar la calidad de nuestros oficiales, coroneles y capitanes de navío que también hoy se graduaron.

Tenemos un país, por supuesto que mantenemos muchos problemas, pero es un país diferente gracias a nuestras fuerzas. Un país que está avanzando, que está consolidando su democracia y que está viviendo una transición que siempre genera inquietudes y genera dudas, todo cambio, todo cambio genera interrogantes y genera inquietudes.

La condición humana y la historia nos lo ha señalado de forma muy clara, las poblaciones muchas veces, prefieren no cambiar por el miedo a lo que puede suceder si hay cambios, esa es una mentalidad que a mi modo de ver frena el progreso de las naciones, frena el progreso de los pueblos.

Los cambios cuando se canalizan adecuadamente son positivos y son lo que permite avanzar en forma importante a cualquier sociedad.

Y ese espíritu de cambio positivo, por fortuna también, está presente en todas nuestras fuerzas y en nuestra Policía.

Los resultados pues no quiero repetirlos pero son muy contundentes. Lo que se ha logrado en los últimos años ha sido algo realmente importante, tenemos por supuesto, desafíos también e igualmente importantes pero lo que podemos decir es que nuestras fuerzas se están adecuando a ese nuevo amanecer que está viviendo el país, un nuevo amanecer que es posible, gracias también, a nuestros soldados y a nuestros policías.

En este momento se está terminando de aprobar en el Congreso la parte legal de los acuerdos y está discutiéndose precisamente la justicia especial para la paz.

Muchos de ustedes recordarán que hace cerca de siete años, aquí está el general Mora y él es testigo. Yo les dije en Tolemaida a los oficiales que se encontraban allá, que íbamos a iniciar un proceso de paz donde el papel de las Fuerzas Armadas y su futuro, no iba a ser objeto de negociación, como nunca lo fue, nunca se discutió, nunca se permitió que se discutiera. El futuro de las Fuerzas Armadas se definía en el Gobierno, en el interior de cada Fuerza y así ha sido.

Pero al mismo tiempo les dije: Por ningún motivo voy a permitir que se repita esa historia triste de quienes defienden nuestra democracia terminen en una cárcel y quienes atacan nuestra democracia terminen libres o en puestos de elección popular.

Eso se está cumpliendo al pie de la letra, un sistema de justicia transicional, que muchos en el país no entienden bien, porque estamos acostumbrados a otro tipo de justicia, a una justicia eminentemente punitiva, pero la justicia transicional se creó inclusive por tratado internacional para cerrar conflictos, para sanar heridas y por eso se hace justicia pero se aplica de una forma menos punitiva más reparativa, más restaurativa.

Porque es una justica que tiene que ver mucho que ver con resarcir los derechos de las víctimas y la gran diferencia de este acuerdo de paz con los demás acuerdos que se han negociado en el mundo entero ha sido precisamente que las víctimas se han puesto en el centro de la solución de ese conflicto.

Pero a donde voy para resaltar es que en esto que se está aprobando en su último debate en la Cámara de Representantes, para darle vida a la justicia especial de paz lo que se puede decir es que se cumplió con esa promesa, ese compromiso de que los beneficios de esa justicia, serían beneficios también para quienes por algún motivo hubiesen cometido errores durante el transcurso de ese complejo y largo conflicto.

Fueron muchos años de guerra y en una guerra suceden muchos imprevistos, pero al mismo tiempo también dijimos que se iba hacer una aplicación de esa justicia de forma diferenciada y así ha sido.

Todo lo que nuestras Fuerzas han hecho se presume legal, todo lo que ha hecho las Farc se presume ilegal, el punto de partida es diametralmente opuesto, se llega a un punto de convergencia es en los beneficios. Pero no hay tal como algunos dicen que aquí se está equiparando a nuestras fuerzas y a la guerrilla de las Farc.

Creo que ustedes, coroneles y futuros generales, capitanes de navío, futuros almirantes van a tener un mundo diferente que han vivido, van a tener unas fuerzas diferentes a las que hemos tenido, unas fuerzas que se están renovándose a una rapidez, hace unos años inusitada, pero que se está renovando en una forma adecuada.

Acoplándose a un nuevo país y a un nuevo mundo.

Por ejemplo, nos están pidiendo cada vez más, la presencia de nuestras fuerzas en las misiones de paz y por qué esa solicitud, porque ustedes los miembros de nuestras fuerzas ya se han ganado un nombre muy especial en la comunidad internacional, no solamente por sus resultados sino inclusive por aspectos tan dicientes como las competencias que tenemos con otras fuerzas donde siempre nuestras fuerzas, las Fuerzas Armadas colombianas salen victoriosas.

Así como en este momento estamos celebrando un nuevo amanecer de Colombia en el deporte, barriendo en los Juegos Bolivarianos en nuestras Olimpiadas de Fuerzas Especiales, general Rodríguez usted que le ha puesto tanto corazón también podemos decir que nuestras fuerzas están barriendo en materia de sus capacidades de la demostración que ustedes pueden hacer.

De manera que, muchas felicitaciones a todos los graduandos, muchas felicitaciones porque por parte de los oficiales el solo hecho de llegar a donde están, demuestra que todos y cada uno de ustedes ha hecho una labor muy importante personal, un esfuerzo muy importante de superación.

Llegar a ser general de la República no es tarea fácil, es un inmenso honor pero requiere un gran trabajo, un gran sacrificio y felicitaciones también a todos los civiles, que el solo hecho que haber querido ingresa a este curso de interesarse por lo que este curso les ofrece dice mucho de todos y cada uno de ustedes, su amor por su patria, su respeto por las instituciones en general pero en particular instituciones tan importantes como nuestras Fuerzas Armadas.

Les agradezco a todos los que han hecho posible esta graduación del día de hoy y los que ha hecho posible las últimas 12 graduaciones, porque creo que este curso, está coordinación sector civil, sector militar que se entiendan mejor que se conozcan mejor es algo que sin duda alguna enriquece nuestro sistema democrático.

De manera que muchas felicitaciones y muchas gracias.

/Audios/3588_PalabrasPresidenteClausuraEstudiosMilitares_20171122.mp3
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