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Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la declaratoria de áreas protegidas marinas en el Pacífico

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Noticias
Bahía Málaga, Valle del Cauca , jueves, 14 de septiembre de 2017
Sistema Informativo del Gobierno - SIG

Palabras del Presidente Juan Manuel Santos en la declaratoria de áreas protegidas marinas en el Pacífico

Buenos días.

Yo quiero comenzar agradeciendo a las Naciones Unidas, al Consejo de Seguridad, que acaba de votar por unanimidad nuevamente la aprobación de la segunda misión de las Naciones Unidas para la verificación del cumplimiento de los acuerdos, de la reintegración, de los miembros de las Farc a la vida civil.

Este es un paso más en esa construcción de la paz que tanto necesitamos los colombianos, en que estamos empeñados y que tanto nos exhortó el Papa Francisco a continuar, a no desfallecer, a perseverar.

Y aprovecho también esta oportunidad para agradecerle al Papa Francisco sus palabras el día de ayer. No es usual, según me cuenta nuestro propio Embajador, nunca ha sucedido, que después de una visita, el propio Santo Padre haga referencia a la visita y lo haga de forma tan amable con los colombianos.

Voy a citar simplemente dos frases del Santo Padre. Dice: “Un agradecimiento especial al pueblo colombiano que me ha acogido con tanto afecto y tanta alegría. Un pueblo alegre entre los muchos sufrimientos, pero alegre, un pueblo con esperanza”

Esa esperanza que él también nos exhortó a no dejarnos arrebatar, esa alegría que el Santo Padre nos pidió que no nos dejásemos robar.

Y luego más tarde en su intervención, que fue prácticamente toda sobre Colombia, dijo lo siguiente: “Ese deseo de vida y de paz que se desborda en el corazón de esa nación, esa fuerza de vida que incluso la propia naturaleza proclama con su exuberancia y su biodiversidad”

¿Por qué quiero recalcar esas palabras, la exuberancia en nuestra naturaleza, nuestra biodiversidad? Porque el Santo Padre, como el mundo entero, está muy preocupado con los efectos del cambio climático, con la destrucción de nuestro propio planeta. Nuestra casa común, así la llama, por todo lo que la humanidad ha venido haciendo a través de tantos años.

Esto que estamos viendo, los huracanes en la Florida, en Texas, en el Caribe colombiano, el terremoto en México, lo que está sucediendo en el mundo entero, porque prácticamente todas las semanas estamos teniendo noticias de efectos graves del cambio climático, de desastres ocasionados por lo que nuestros hermanos mayores llaman la furia de la naturaleza. Furia porque la han maltratado durante tanto tiempo.

Colombia es un país privilegiado, Dios nos entregó muchísimas riquezas, nuestro capital humano, que creo yo es lo más importante que tenemos los colombianos.

Pero también nos dio una biodiversidad como pocas naciones, porque somos el país más biodiverso por kilómetro cuadrado del mundo. Nos dio dos mares y dentro de esos mares hay una riqueza igual o más importante que esa riqueza que tenemos en nuestros bosques, en la Amazonía, en el Chocó.

Y es nuestra obligación protegerlos, preservarlos. Porque no es solamente una responsabilidad como colombianos, para nosotros los colombianos, sino como habitantes de esta casa común, habitantes del planeta.

Y fue por eso que desde el principio, hace siete años largos que comencé el gobierno, lo primero que hicimos fue restablecer, crear nuevamente el Ministerio del Medio Ambiente. Cómo era posible, nos preguntábamos, que en un mundo que se está preocupando cada vez más sobre qué va a pasar con el medio ambiente, somos un país privilegiado en materia de medio ambiente, cómo es posible que no tengamos un Ministerio de Medio Ambiente.

Y por eso creamos el Ministerio por unas directrices muy claras, la preservación de esa riqueza es nuestra y de la humanidad y combatir en todas las formas posibles esa depredación del nuestra naturaleza, de nuestro medio ambiente, de nuestra riquezas.

Y lo hemos venido haciendo, hemos venido progresando en esa dirección con toda dedicación y con toda pasión, porque ese es un tema que nos debe apasionar a todos. Defender nuestras riquezas, defender nuestra naturaleza, nuestra biodiversidad debemos hacerlo con pasión, porque es lo más importante que les vamos a dejar a las próximas generaciones.

Lo decía el propio Papa Francisco y lo han dicho muchísimos habitantes de este planeta, inclusive nuestros hermanos mayores, los indígenas, en otras partes del mundo: La naturaleza, lo que tenemos nosotros, no es una herencia de nuestros padres. Es un préstamo de nuestros hijos.

Y debemos por todos los medios posibles entregarles a esos hijos, a las próximas generaciones, una naturaleza bien preservada.

Por eso es tan importante lo que hoy estamos haciendo.

Estamos aquí en Bahía Málaga. Este es uno de los cinco parques que tiene el Pacifico colombiano, parques naturales.

Está por supuesto el de Malpelo, que ahora vamos a explicar lo que hoy hicimos, que es de gran importancia. Está Gorgona, está Utria, está Uramba, Bahía Málaga, que es donde estamos nosotros, y está Sanquianga.

El almirante Espejo me acaba de informar que las instrucciones que hemos venido dándoles a nuestras Fuerzas Militares y a nuestra Policía, de erradicar hasta la última mata de coca de nuestros parques naturales, tienen que realizarse antes de finalizar el año.

Y lo hemos venido haciendo.

Hace algunas semanas estuvimos con el Ministro y con el Ministro de Ambiente y Ministro de Defensa en el Parque de Chiribiquete. Desde allá declaramos libres de cultivos ilícitos tres parques naturales, entre ellos, el Parque de Chiribiquete, donde hemos venido erradicando esos cultivos ilícitos.

Y el almirante Espejo me ha informado que ayer, gracias al esfuerzo de los hombres de nuestra Armada Nacional, podemos declarar libres de cultivos ilícitos los cinco parques del Pacifico.

De manera que quiero agradecerle a la Armada Nacional, almirante Espejo, este esfuerzo. Y eso hay que continuar, perseverar, no permitir la resiembra y cuidar que ese avance que estamos haciendo en ir disminuyendo nuestros cultivos ilícitos, bien por erradicación forzosa o bien por sustitución voluntaria, se mantenga, para cumplir las metas que nos hemos propuesto.

Aquí también está detrás de nosotros la OPV (Patrullero de Zona Marítima) 7 de agosto, una fabricación colombiana, es una OPV colombiana, hecha en Colombia, que cumple las mismas funciones de una corbeta y que tiene la capacidad de una corbeta, y que está dedicada principalmente a combatir el narcotráfico, a ayudar a la interdicción de la droga que sale de Colombia, donde también hemos sido muy exitosos.

El volumen de droga que se ha incautado el año pasado fue un volumen sin precedentes. Nunca en la historia de esa larga lucha donde Colombia ha sido la nación que más sangre ha puesto, que más sacrificios ha hecho, en toda esa larga lucha nunca habíamos incautado tanta droga, que es donde más le duele a los narcotraficantes, ya cuando la droga sale procesada hacía los mercados.

Y este año vamos por encima del año pasado en términos relativos. Es decir, tenemos cerca de casi 280 toneladas que hemos incautado en lo que va corrido del año y esta OPV ARC 7 de agosto, donde mi señora es la madrina, pues va a contribuir aún más en esa lucha para atacar ese eslabón de la cadena, que es el eslabón más importante en la lucha contra el narcotráfico.

Y hoy acabamos de dar un paso importantísimo en ese propósito de proteger nuestra biodiversidad, nuestro medio ambiente, nuestra naturaleza.

Colombia tenía en el año 2010 13.6 millones de hectáreas protegidas. 13.6.

Nos pusimos una meta, en ese entonces cuando llegamos al gobierno. Tenemos que terminar el gobierno con 26 millones de hectáreas protegidas, es decir, duplicando lo que encontramos.

En ese momento nos dijeron: no, no le prometan al pueblo colombiano lo que no se va a poder cumplir.

Y en este caso, este tema es tan importante que es la propia comunidad internacional la que nos está viendo.

Y me decían usted no puede hacer esa promesa porque no la va a poder cumplir y la comunidad internacional se lo va a cobrar.

Porque esto es, apenas dice uno algo que quiere hacer y va a hacer, se pone uno un objetivo y lo van a medir por ese objetivo.

Pues bien, a partir de este momento ya Colombia tiene 28.4 millones de hectáreas de áreas protegidas. Sobrepasamos.

Con la firma del señor Ministro de Ambiente, lo que hemos hecho es declarar la ampliación del Santuario de Flora y Fauna Malpelo.

Como ustedes saben, esta isla y el área marítima son patrimonio de la humanidad. Y también estamos declarando una zona aledaña al santuario, que es el Distrito de Manejo Integrado Yuruparí-Mapelo, como un santuario, es decir, también como área protegida.

Esto nos va a permitir ordenar las zonas con recursos pesqueros y ambientales muy importantes, va a garantizar la sostenibilidad y a la larga también beneficia a los propios pescadores, porque es ponerle orden a la pesca para que podamos preservar nuestra riqueza.

Y vamos a redoblar –y esa es la orden que le he dado a la Armada Nacional–, vamos a redoblar los esfuerzos contra la pesca ilegal.

En julio, hace un par de meses, sancioné una ley que nos da todavía más herramientas para perseguir la pesca ilegal. Esa ley permite decomisar equipos y además decomisar –antes no se podía– el producto de la pesca ilegal.

También les da a nuestras autoridades más herramientas para sancionar, para castigar esta práctica.

¿Cuánto protegimos con esta firma, con esta declaración?

4.4 millones de hectáreas.

¿Y por qué es tan importante?

Porque Malpelo es el hogar de decenas de especies de aves marinas. Tiene reptiles endémicos, como el lagarto punteado. Tiene una gran concentración de diferentes tipos de tiburones; el tiburón liso, el tiburón ballena y los tiburones martillo. Son los símbolos de la isla. Donde nuestra querida Sandra Bessudo le gusta ir a nadar entre los tiburones martillo, en una demostración del valor que tiene esa riqueza, que tiene Malpelo para el mundo entero.

Es además uno de los mejores sitios, más bellos. Eso me lo han dicho todos los expertos en buceo.

Y Malpelo por eso tiene una importancia para el mundo entero. Es uno de los sitios en el mundo entero con más concentración de riqueza de fauna marina. Poco sitios en el mundo tienen tan poco espacio tanta riqueza en ese sentido.

Y lo importante que hay que entender que es que los océanos son un sistema interconectado. Los océanos producen el oxígeno que respiramos. En cierta forma cumplen con la misma función que cumple nuestros bosques, nuestras selvas, la Amazonía.

La Amazonía es considerada el pulmón del mundo. Los océanos cumplen también esa misión. Los océanos regulan el clima y además son una fuente de alimento y parte fundamental de la economía del mundo.

Por eso como país interesado en la preservación de este planeta, defendiendo esa riqueza, que es de la humanidad, estamos apoyando acciones globales para proteger estos recursos.

Porque estas especies no entienden de fronteras. Las especies son especies que tienen como casa común el planeta.

Y por eso tenemos que hacer un esfuerzo global, en todos los países, para poder atacar este flagelo de la destrucción de la naturaleza y por eso cada vez debemos actuar más coordinadamente y unidos.

Les doy un ejemplo de esta acción conjunta:

La ampliación de Malpelo se complementa con el Área Marítima Protegida de la Cordillera de Coiba, en Panamá. Se unieron esfuerzos para consolidar un área marina binacional y así poder garantizar la conectividad de los sistemas.

Desde la época de Humboldt, el propio Humboldt fue quien primero dijo: la naturaleza es una, todo está conectado. Todo depende de alguna otra cosa, porque es todo un sistema.

Y eso es lo que tenemos que entender. Colombia tiene un Sistema Nacional de Áreas Protegidas que está a la vanguardia del mundo entero. Así lo dicen las grandes organizaciones, los grandes expertos.

Yo quiero citar de nuevo al Papa Francisco en su encíclica, porque él nos habla del daño que le hemos hecho al planeta por el uso irresponsable de los recursos naturales y el riesgo que representa para el mundo el cambio climático. La pérdida irreparable –porque es irreparable– de la biodiversidad.

Él decía también el desarrollo sostenible es una obligación. Y por eso también Colombia ha jugado un papel importantísimo en los Objetivos de Desarrollo Sostenible que el mundo, a través de la asamblea General de las Naciones Unidas en el año 2015, adoptó como parámetros que todos los países tuvieran unos objetivos concretos, entre ellos el de preservar el medio ambiente.

Y esto también tiene que ver con la paz. Así nos lo dijo el Papa Francisco. La reconciliación, él vino a que nos reconciliáramos.

Una de esas reconciliaciones que tenemos que hacer los colombianos –y ojala el mundo entero– es la reconciliación con el medio ambiente.

Con quienes infortunadamente, con el medio ambiente no estábamos reconciliados. La guerra tuvo un costo altísimo ambiental. Altísimo, un verdadero ecocidio en materia de deforestación, de contaminación de los ríos, el narcotráfico, la minería ilegal. Todo eso es un ataque directo a la naturaleza y al medio ambiente.

Y gracias a que ese conflicto terminó podemos ahora reconciliarnos. Y es nuestra obligación, nuestro deber, reparar a esa víctima.

El medio ambiente ha sido también una víctima de la guerra y tenemos que repararla. ¿Y cómo lo vamos a reparar? Con actos como el que hoy estamos realizando, con la reforestación de los bosques que han sido deforestados, con la protección de nuestras cuencas, con la protección de nuestros páramos.

Ahí también hemos hecho un gran esfuerzo. Tenemos 37 páramos, en el país, el 50 por ciento de páramos del mundo entero, que son verdaderas fábricas de agua. Y nos hemos propuesto delimitar todos los páramos antes de terminar el Gobierno.

Llevamos ya ¿cuántos Ministro?

–24.

Ya hay un par más listos para delimitar y así seguiremos hasta el último momento para limitar todos los páramos que tenemos en Colombia y protegerlos, porque son fuente de vida, fuente de agua, que es lo más importante que tenemos que proteger.

Y muchos de esos lugares que han sido tan golpeados por la guerra, que han sido abandonados por el Estado, también han sido lugares de una inmensa riqueza en biodiversidad, que no hemos descubierto.

Por eso ya hace año y medio iniciamos un expedición Bio, así la bautizamos. Eso fue una idea que surgió de una conversación con unos expertos en donde decían la gran revolución del mundo es la biotecnología. El gran país del mundo en materia de Bio es Colombia, por la concentración de biodiversidad. Ustedes tienen hasta un 50 por ciento de las especies que todavía no han descubierto, especies que podrían cambiarle a la humanidad aspectos importantísimos en muchos sentidos, entre ellos el de la salud.

Por eso iniciamos una expedición que dividimos en 12, en 12 diferentes expediciones, en 12 diferentes sitios. Y ya llevamos 10 expediciones, una en Malpelo, y ya se han descubierto 88 potenciales nuevas especies, descubiertas, que no existían. El mundo no conocía esas especies.

Y me dicen los expertos que el potencial es mucho mayor. Es decir, que hasta hora estamos, como dicen, tocándole solamente la superficie a lo que nosotros tenemos todavía por descubrir.

De manera que, la paz también nos va a dar una oportunidad para reconciliarnos con el medio ambiente.

El verdadero desarrollo solo es posible también si trabajamos con las comunidades. Nuestros indígenas, nuestras comunidades indígenas, nuestros hermanos mayores, son los más interesados y los mejores protectores de nuestra biodiversidad y nuestros recursos naturales.

Siempre nos dicen: Presidente, colombianos, protejan la madre tierra. No la maltraten, porque la madre tierra se pone furiosa y se ha puesto furiosa con los colombianos.

El Fenómeno de la Niña, el peor de nuestra historia; el Fenómeno del Niño, el peor de nuestra historia, producto del maltrato de esa madre tierra. Es producto del cambio climático.

Aquí en Bahía Málaga las comunidades son las que mejor entienden la importancia de desarrollar proyectos productivos de bajo impacto ambiental, proyectos por ejemplo de ecoturismo, de pesca responsable y sostenible.

Y además, la biodiversidad y los ecosistemas aquí del Pacífico colombiano son también únicos en el mundo.

De manera que con la ampliación del Santuario de Flora y Fauna Malpelo estamos dando otro paso vital para dejarles a las próximas generaciones un país mejor, o por lo menos un país que no continuemos destruyendo.

Y quiero agradecerles a muchísimas personas que han tenido que ver con este proceso. Son organizaciones internacionales, son instituciones colombianas. No quiero mencionarlas específicamente porque con seguridad dejaría a alguien por fuera y sería muy injusto, porque ha sido un trabajo mancomunado de mucha gente.

Y lo importante, el llamado que quiero hacer, es que todos los colombianos asumamos esta tarea de proteger nuestro medio ambiente, de proteger nuestras riquezas naturales como una de nuestras prioridades.

La reconciliación con el medio ambiente es absolutamente fundamental si realmente queremos dejarle un mejor país a nuestros hijos y a las próximas generaciones.

Y quiero reiterarle al mundo entero que el compromiso de Colombia con la protección de nuestra casa común es absoluto; y que hasta el último de día de mí Gobierno seguiré en eventos como este, aumentando las áreas protegidas. Después, por supuesto, de los estudios correspondientes, porque esto no es algo improvisado. Esto es algo que tiene su lógica, tiene sus procedimientos, tiene sus condiciones. Esto no lo estamos haciendo sino de forma ordenada como Dios manda.

De manera que tenemos los colombianos tenemos un país único, un país maravilloso. Protejámoslo.

Muchas gracias.

(Fin)

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