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Palabras del Presidente Juan Manuel Santos durante la inauguración de la sede del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras

 
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Santa Marta , sábado, 30 de julio de 2016
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Palabras del Presidente Juan Manuel Santos durante la inauguración de la sede del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras

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​Qué bueno estar aquí en este día. Venimos de un evento muy bonito, muy simbólico, en un colegio donde están enseñando a los niños, a las niñas, no solamente las materias que tienen que ver con el colegio normal, sino que en forma paralela les están enseñando, en todos los cursos, cómo ser el día de mañana personas interesadas, capacitadas para gerenciar todos los eslabones del turismo en Colombia.

Les enseñan las bellezas que tenemos, las variedades. Y el evento se llamaba ‘Por qué el Turismo le dice Sí a la Paz’. Ahí hicimos un pequeño resumen de las ventajas que va a tener el turismo cuando terminemos el conflicto armado.

Es uno de los sectores que más se van a beneficiar. Porque ha sido uno de los sectores que más se ha perjudicado con el conflicto armado. Ese fue un evento muy bonito. Pero creo que este evento también tiene mucho que ver con los beneficios, los dividendos ambientales del fin de conflicto armado y las riquezas que tenemos, dentro de ellas la biodiversidad marina, que es una de las grandes riquezas que los colombianos no conocemos, no valoramos.

Somos, me decía el capitán, el tercer país más biodiverso en términos marinos de todas las Américas y el quinto del mundo. Ahí me hizo una muestra de lo que tienen aquí acumulado.

Qué bueno estar inaugurando en este edificio con sus laboratorios, porque esa es la forma, es la base de poder defender uno ese tipo de riquezas, que son de las riquezas que cada vez van a ser más valiosas. Nuestro medio ambiente, nuestra riqueza en todo sentido, de nuestros recursos naturales, es algo que los colombianos tenemos que valorar en forma creciente.

Inclusive sería interesante, Ministro, hacer unos programas parecidos a los del turismo, pero con el medio ambiente, en que los niños y niñas crezcan valorando cada vez más el medio ambiente para poderlo proteger mejor hacia el futuro.

Lo que aquí hacen tiene un gran significado y una gran importancia. Por la riqueza de nuestros mares, somos de los pocos países del mundo, cuando uno suma cuántos países tienen costa en dos mares. Por eso inclusive una de los lemas en materia de riqueza, aquí de Invemar, es que Colombia es 50 por ciento mar. La gente no se da cuenta de ese aspecto tan importante.

Las riquezas ambientales cada vez están saliendo más a flote. Afortunadamente cada vez tomamos más consciencia. Y eso es algo muy importante que tenemos todos que seguir promoviendo y seguir valorando.

¿Por qué digo que al terminar el conflicto armado va a haber un gran dividendo ambiental? Porque esta guerra le ha costado muchísimo a nuestro medio ambiente.

En materia de deforestación, por ejemplo, la guerra se ha financiado del narcotráfico. El narcotráfico presiona para ir talando bosques y sembrando coca en los sitios más remotos, destruyendo nuestros bosques naturales, nuestros bosques tropicales. Cerca de 4 millones y medio de hectáreas las hemos deforestado, en buena parte por el narcotráfico y la presión que ejercen los grupos ilegales, todos los que están presionando para conseguir más producción de coca.

El daño que ha hecho la voladura de los oleoductos: ese petróleo que acaba en nuestros ríos y acaba en nuestros mares. Si uno suma todo lo que se ha derramado, producto de estos ataques a los oleoductos, eso equivale, me decían el otro día, a cerca de 12 veces Exxon Valdez, que fue supuestamente el desastre natural ecológico más importante y más grave que ha tenido el planeta en los últimos tiempos. Pues nosotros si acumulamos todo, somos 12 veces el daño que hizo ese Exxon Valdez, ese accidente de Exxon Valdez.

Lo que ha generado el conflicto en términos de deterioro de la minería ilegal que, a su vez, envenena los ríos con cianuro, con mercurio, en fin.

Ahí hay un gran dividendo ambiental, porque así como ha generado unos costos altísimos, reversar esa situación genera unos beneficios altísimos. Eso el mundo entero lo está valorando.

Cuando fuimos con los ministros a firmar el documento que finalmente se aprobó para mitigar el cambio climático, allá en la Cumbre de París, Colombia era uno de los países al que más señalaban como un país comprometido con reversar unas tendencias, que han sido clarísimas, en materia de medio ambiente.

La oferta de los países donantes a ese dividendo ambiental ha sido muy interesante y se está presentado en forma creciente. En ese mismo evento hicimos la apertura de un fondo: Colombia Sostenible, que va a financiar proyectos que tienen que ver con el crecimiento verde, con el crecimiento ambiental, con el crecimiento que respete o defienda el medio ambiente o recupere lo que hemos perdido.

Se está haciendo otro proyecto, Visión Amazonia, para reforestar mucho de lo que hemos destruido en materia de nuestros bosques. Países como Noruega, como Alemania, como el Reino Unido, nos han venido ofreciendo recursos importantes. Ya han puesto plata sobre la mesa. Esos fondos están recogiendo cada vez más interés de la comunidad internacional, de los fondos que existen alrededor del mundo para financiar este tipo de proyectos.

Ahí el gran desafío nuestro es tener buenos proyectos, una buena organización y una buena operación para que esos recursos puedan llegar y puedan fluir e invertirse adecuadamente.

Pero el dividendo ambiental es enorme. Y el dividendo ambiental en materia de proteger nuestros mares es altísimo también por el costo que tiene no protegerlos.

Cuando estábamos discutiendo los objetivos de desarrollo sostenible, que fuimos los que lo propusimos, Colombia propuso esos objetivos para reemplazar los objetivos del milenio, y estábamos en plena discusión antes de adoptarlos en la Asamblea de Naciones Unidas, el año pasado, asistimos a muchos foros y a muchas discusiones: cómo vamos a priorizar esos objetivos, cuántos objetivos son.

Se hicieron enemil discusiones y conferencias sobre ese tema. Llegamos a los que son, y la lucha contra la pobreza extrema. Pero en esa discusión se aprendió mucho.

Yo recuerdo muy bien que aquí vino un profesor, economista, intelectual, escandinavo, que es presidente de una fundación que llama el Consenso de Copenhahue, una fundación de mucho prestigio internacional, que patrocina muchas investigaciones en la parte de cómo invertir mejor los recursos para salvar a la humanidad, para proteger el medio ambiente, para generar un desarrollo sostenible y un desarrollo social efectivo. Es una organización muy bonita, que tiene unos objetivos muy claros.

Pues bien, este señor vino a Colombia a decir: ustedes están liderando las discusiones sobre los objetivos de desarrollo sostenible. Nosotros tenemos una convicción absoluta sobre las prioridades que deben tener en esos objetivos. Nos dijo, que creo que tenía razón, ustedes están poniendo demasiados objetivos, y el que mucho abarca poco aprieta; pongan unos pocos objetivos que el mundo se comprometa a cumplir.

Pero, además, hay unas prioridades que son mucho más importantes que otras. Y me dijo lo siguiente, que yo no tenía ni idea que tiene muchísimo que ver con su trabajo y con el trabajo de esta institución y de todos ustedes. Me dijo: Presidente, ¿usted sabe cuál es la inversión más rentable desde el punto de vista de proteger el medio ambiente, de luchar contra el cambio climático, y que va a tener una gran repercusión, por ejemplo, en poder alimentar el mundo el día de mañana?

Yo me quedé pensando e inmediatamente se me vino a la cabeza la destrucción de nuestros bosques. Le dije: De pronto la inversión es volver a proteger las cuencas de los ríos, volver a sembrar los árboles que hemos destruido, que eso es parte de la razón por la cual la temperatura del mundo está creciendo.

Me dijo: No, eso es importante, pero hay una mucho más importante. Le dije: ¿cuál? Proteger nuestros corales y arrecifes.

Y me dio la siguiente cifra: nosotros hemos hecho los cálculos. El retorno por cada dólar invertido en las diferentes actividades, efectivamente proteger los bosques es muy rentable, por cada dólar que uno invierte en sembrar nuevos árboles, en sembrar bosques, el retorno es de 10 dólares. Pero, en cambio, por cada dólar que uno invierte para proteger nuestros corales, nuestros arrecifes, el retorno es de 24 dólares. 10 contra 24.

Esa cifra no se me olvida nunca. Me parece muy importante, porque inmediatamente hace uno la relación con la riqueza nuestra, Mar Pacífico, Mar Caribe y lo que tenemos como riqueza en materia de nuestros mares y lo que hay en nuestros mares.

Por eso qué bueno estar aquí en este momento inaugurando este edificio, estimulándolos a ustedes, diciéndole, doctor, usted que es mi representante en la junta directiva que cuenten con todo nuestro apoyo. El trabajo de ustedes es un trabajo importantísimo, tenemos que seguir sembrando las semillas en la mente de todos los colombianos: cómo tenemos que proteger nuestros mares, las riquezas que hay en nuestros mares, nuestras costas, que están sufriendo todo el efecto de la erosión.

Las costas en muchos sitios están desapareciendo. Hay que hacer un esfuerzo enorme para ver cómo reversamos eso. Es un proyecto de inmensa magnitud, pero ustedes aquí pueden dar el conocimiento y la materia prima para tomar las decisiones correctas.

Estos centros de investigación como Invemar, son los que el país necesita en todos los frentes, y qué bueno que sea aquí en Santa Marta. Esta es la única institución del orden nacional que está afuera de Bogotá. O sea, es un ejemplo también de descentralización, cosa que me parece también un buen ejemplo. Ojalá, vamos a ver si promovemos que haya muchas más, porque este es un país de regiones. Ahora que viene la paz y que hemos dicho que en las regiones se construya la paz, pues también se construye diversificando y regionalizando los centros del Gobierno Nacional también.

De manera que los felicito mucho. El trabajo que ustedes hacen es muy importante, sigan así. Yo pensaría, Ministro, que podemos aprovechar este posconflicto, podemos aprovechar esta transición que está generando tanto interés del mundo entero, para poder invertir en Colombia, para poder ayudar a Colombia a esa transición, que podamos conseguir recursos para Invemar, específicamente, dada la rentabilidad tan alta.

Yo le propongo que los invitemos al señor Bjorn Lomborg, otra vez, para que socialice bien ese estudio que tiene. Eso, sin duda alguna, va a tener un gran atractivo para mucha gente, porque inclusive en el mundo entero esa cifra de que somos el tercer país más biodiverso en términos marinos, que somos el segundo en términos generales, y somos el primer país en términos en variedad de pájaros, con esa riqueza impresionante, pero mucha gente no lo entiende, mucha gente no lo valora y mucha gente simplemente no lo conoce. Y lo que no se conoce, pues no se cuida.

Por eso ustedes no solamente pueden generar ese conocimiento, sino también divulgarlo, que es lo que hace que el resto del mundo se dedique a protegerlo. Por eso son guardianes de nuestros mares, de nuestras costas. Y los felicito mucho por este trabajo. Los felicito mucho por este edificio y que ojalá lo aprovechen, porque el producto de lo que ustedes hacen es algo que el país entero se los agradece, porque es una inversión para las próximas generaciones. Muchas gracias.

/Audios/2428_ConversatorioInstitutoInvestigacionMarina_20160730.mp3

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