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Columnistas

Prudencia para conservar lo alcanzado

 Bogotá, 24 de enero de 2018. Eltiempo.com

Hace algunos años resultaba difícil encontrar en medios de comunicación internacionales un titular positivo sobre Colombia, a lo que se le sumaba la negativa mención en foros y cumbres internacionales sobre el narcotráfico, el terrorismo y la inseguridad para referirse a nuestro país. Con muy contadas excepciones, no éramos atractivos para hacer negocios ni menos aún para atraer turistas.

La buena imagen del país en el exterior es un activo de todos los colombianos. Hoy, en cambio, son más las buenas noticias que las malas. Expertos en turismo y la mayoría de publicaciones de prestigio internacional coinciden en que Colombia es el destino de moda: ‘The New York Times’ acaba de señalar que el país es uno de los destinos recomendados para visitar en este 2018. Lo mismo hicieron ‘The Economist’, ‘Le Monde’, ‘The Washington Post’, Lonely Planet, Skift y ‘Condé Nast Traveller’, entre otros.

El duro camino que recorrimos es cosa del pasado. Los propios empresarios extranjeros lo dicen, y en la constante interacción que tenemos con ellos la palabra ‘estabilidad’ sale siempre a relucir como la razón más poderosa de confianza en Colombia. Es el primer paso para forjar relaciones comerciales de largo aliento.

Por eso, Colombia se mantiene entre los 30 principales destinos de inversión según la UNCTAD, con 75 por ciento de los capitales entrantes dirigidos a sectores no minero-energéticos, que le están cambiando la cara a las regiones con transferencia de tecnología y mejores condiciones de empleo. Y las exportaciones no mineras, que crecen desde 2016, llegan a 178 países.

El turismo es otro síntoma de confianza. Desde 2012, la llegada de viajeros extranjeros se dobló y el crecimiento promedio de visitas al país es tres veces superior al promedio mundial, según la OMT.

Además de la coyuntura del posconflicto, cuyos beneficios son innegables para la promoción internacional, la historia de nuestra economía es la que abre puertas: solo hemos tenido dos años de crecimiento negativo en los últimos 100 años, y las agencias multilaterales destacan la forma en la que Colombia ha sabido manejar los retos de la contracción mundial y el bajonazo de los precios del petróleo.

Si bien el Banco Mundial prevé que Colombia crecerá 2,9 por ciento este año que empieza, gracias al repunte de las exportaciones y la mejora de la competitividad, queda mucho por hacer porque el desarrollo debe pasar por la internacionalización con valor agregado.

La buena imagen del país en el exterior es un activo de todos los colombianos, y construirla nos ha costado muchos años de sacrificios, trabajo y esfuerzo sin descanso. Todos somos responsables de cuidarla como un tesoro.

Por eso, en medio de acaloradas discusiones políticas que tienen eco en la comunidad internacional, la prudencia es la mejor consejera. La invitación es a que las discusiones que se tengan en torno a esa nueva percepción del país sean responsables y objetivas y a que no afectemos esa imagen internacional que tanto trabajo nos ha costado construir. Si perdemos esa confianza alcanzada, recuperarla será mucho más difícil.