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Columnistas
Cecilia Álvarez-Correa

El mundo invierte en Colombia: es un buen negocio

 Bogotá, 8 de abril de 2016. ElHeraldo.co

​En 2015 fue tercer país de Latinoamérica con más nuevos proyectos.

Colombia es la cuarta economía en inversión extranjera directa en la región, después de Brasil, México y Chile. Nuestro país está dentro de los 20 primeros países del mundo que más inversión extranjera directa reciben (Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Comercio y Desarrollo, UNCTAD). En el año 2015 fue el tercer país con más casos de nuevos proyectos de inversión en América Latina, con un 7,3% del total regional (FDI Markets).

Los inversionistas extranjeros creen en Colombia. Sin embargo, algunos colombianos tratan de mostrar lo contrario. Hay que dejar el pesimismo a un lado y dedicarse a trabajar y a competir, señala la hasta hace poco Ministra de Comercio, Cecilia Álvarez-Correa.

Históricamente el país apostó por el sector minero-energético para la obtención de divisas. Sin embargo, cada vez nos independizamos más de ese tipo de ingresos: En 2010 la inversión extranjera en sectores no minero-energéticos alcanzó solo el 24% del total que llegó al país, en 2014 esta cifra se incrementó al 61% del total y el año pasado llegó al 70%.

Son varios los ejemplos que muestran que el mundo y las multinacionales creen en Colombia. Coca-Cola tiene en Cundinamarca su mayor fábrica en América Latina y Unilever invirtió en el Valle del Cauca para la instalación de una de las plantas más modernas de la región para la producción de detergentes.

Así mismo, Hero Motors, de la India, trajo la primera planta fuera de su país y la instaló en Villa Rica, Cauca, con un alcance regional. Bayer consolidó a la Costa Caribe como su plataforma exportadora y a estas, se suman ejemplos en el sector de turismo, como la apertura de 27 nuevos hoteles en 2015 y este año se espera que, sólo las cadenas estadounidenses, inauguren 12 nuevos hoteles.

Barranquilla hace parte de estos ejemplos de confianza en el país. Por eso, la cadena Marriot International Inc. hará presencia por segunda vez en la ciudad, vinculándose como el operador de nuestro emblemático Hotel El Prado con una de sus marcas de alto gama,  a través del consorcio FTP (conformado por la compañía FTP Investment Corporation, de California (USA), con un 55% de participación y Espidel Ltda., de Barranquilla con 45%) que tendrá a su cargo la restauración y puesta en funcionamiento de este patrimonio de la Nación con la inversión de $21.300 millones mediante contrato de concesión que suscribiremos el 7 de abril próximo, fecha escogida como un homenaje a la ciudad que celebra ese día su cumpleaños número 203 (1813-2016).

La historia de Barranquilla refleja la capacidad de emprendimiento y entusiasmo de sus gentes que la convirtieron en puerto trascendental del proceso de crecimiento del Caribe, refugio además para inmigrantes de Europa, Asia y Medio Oriente, lo que le mereció el reconocimiento internacional como La Puerta de Oro de Colombia.

A la indiscutible importancia de la ciudad como centro industrial y portuario (de aceites, productos químicos y farmacéuticos, entre otros) se suma su crecimiento en turismo, ya que además de celebrar uno de los mejores carnavales de Suramérica y del mundo que atrae cada año más de 50.000 turistas, con inversiones que sobrepasan los 187 mil millones de pesos en recursos públicos y privados, el Centro de Eventos y Exposiciones del Caribe Puerta de Oro traerá una nueva ola de desarrollo a la ciudad en torno al turismo de Congresos, Ferias y eventos, uno de los productos asociados al mayor gasto de viajeros.

Teniendo presente ese positivo panorama, debemos poner en contexto nuestros retos. La desaceleración económica es una realidad global y no solo de Colombia.  En este sentido, es normal que algunas empresas reorganicen sus operaciones para poder afrontar este nuevo panorama económico internacional. Algunas firmas que se han ido del país lo atribuyen en efecto a cambios en las estrategias de la casa matriz, a que no lograron satisfacer la demanda de los consumidores colombianos, a rezagos tecnológicos o a la competencia de firmas nacionales.

En el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo seguimos trabajando para atraer inversión al país, con una estrategia que incluye abaratar el costo de los insumos a través de la reducción de aranceles de materias primas y bienes de capital. Esta medida impacta directamente a las empresas pues les permite modernizarse a un menor precio. A pesar del costo fiscal que este tipo de exenciones tributarias generan, el Gobierno Nacional hizo este importante esfuerzo. Adicionalmente, contemplamos una reforma arancelaria estructural, que refleje las necesidades del sector empresarial cada vez más insertado en las cadenas globales de valor.

Por medio de nuestras entidades y programas, realizamos intervenciones directas en las empresas dirigidas a mejorar su competitividad. Un claro ejemplo de esto es el Programa de Escalamiento de la Productividad, que busca la apropiación de buenas prácticas productivas, mediante el fortalecimiento de la cultura de mejoramiento continuo, el desarrollo de proveedores y el cierre de brechas tecnológicas.

Debemos dejar de lado el pesimismo, y asumir una actitud frentera ante la adversidad. Colombia sigue siendo un destino atractivo para la inversión extranjera directa.

La llegada neta de empresas al país es positiva, son muchas más las que llegan que las que se van. Mientras que en 2014 se instalaron 97 nuevas empresas, en 2015 se instalaron 125, un crecimiento del 29%. Entre el 2010 y el 2015 llegaron 722 multinacionales, con una inversión cercana a los USD25.500 millones. Esta tendencia ha sido reconocida internacionalmente y lo será mucho más cuando terminemos el conflicto armado.

Estoy convencida de que los inversionistas extranjeros sí creen y crecen en Colombia. No puede ser que mientras el mundo nos ve como un ejemplo por nuestro manejo económico algunos colombianos traten de convencer de lo contrario a nuestros compatriotas. Dejemos el pesimismo a un lado y dediquémonos a trabajar y a competir.

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